sábado, 5 de junio de 2010

Rentabilidad de la política

Ahora que estamos en un año electoral, recordamos que ser elegido en democracia no es un negocio como muchos lo piensan e incluso lo tratan, porque en realidad no tiene rentabilidad más que la satisfacción personal, porque más bien es un sacrificio, requiere de un horario a tiempo completo y de dedicación y servicio a tu pueblo. Por lo que no se debe pasar el sombrero entre los empresarios que financian las campañas que luego al ser electos, piden que les paguemos con favores al beneficiarlos en las licitaciones manejadas, otorgándoles gerencias y/o puestos claves...


Desde hace varias décadas el sistema democrático gobierna la mayoría de las naciones del mundo. El sistema que busca la inclusión de la ciudadanía y su participación en la elección de las autoridades que los gobernarán. Sin embargo el proceso electoral tiene ciertos vicios de concepción.

Para poder inscribir a un partido político para que su candidato pueda postular se deben recolectar una cantidad de firmas, para obtener estas firmas las personas firmantes deben conocer las propuestas del partido político, o al menos los lineamientos que lo sostienen para poder apoyarlos; esto requiere de que el partido político por lo menos haga una difusión de sus propuestas o ideales. Entonces con que fondos se hacen éstas actividades, más aún si asumimos que son partidos políticos nuevos.

Seguidamente, cuando ya se obtuvo la inscripción se requiere solventar la costosa campaña electoral, que ahora podemos observar requiere de infinidad de pintas (en paredes autorizadas o no) carteles, reuniones, mítines, celebraciones y reparto de regalos a quienes más lo necesitan (y a quienes los políticos necesitan por su gran número). Otra vez nos hacemos la pregunta, que alcalde, regidor o concejero está dispuesto a desembolsar unos 150,000.00 nuevos soles para una campaña, cual es el negocio? Nadie invierte un sol sin esperar nada a cambio, a menos que tenga a Cristo en su corazón y realmente quiera desprenderse de lo que tiene para ayudar a lo demás, pero en ese caso para que querría ser político?, pues mejor entregaría directamente el dinero para promover proyectos de ayuda social. Es decir alguien de buen corazón no gastaría el dinero en una campaña, sino en proyectos concretos.

Más los políticos al verse en la necesidad de llevar una campaña que los haga vencedores en las elecciones se ven tentados a pasar el sombrero ante los empresarios, los mismos que luego de elegidos los candidatos solicitan los favores, en alguno u otro negocio, sabiendo que el aparato estatal es el principal comprador de bienes y servicios.

Aún siendo bien pensado, vemos que mal o bien se requiere dinero para poder pretender hacerse de una elección, pero por qué tiene que ser así, porque no realizar campañas austeras, es que acaso la gente no se da cuenta que si alguien regala tanto, algo debe haber detrás… “el voto”, es que acaso nuestro voto tiene precio, porque en vez de ofrecer cosas no ofrecen lealtad a sus electores, lamentablemente la mayoría de políticos postula porque ve rentable manejar las adquisiciones de su comuna durante 4 años, esto es acaso democracia?. Porque no invierten en desarrollar proyectos en beneficio de la sociedad? Es que eso no vende tanto como regalar algo concreto por persona?.

El día en que los hombres hagamos las cosas por convicción, por el bienestar del otro que lo necesita, sin recurrir a los empresarios para financiar campañas que luego pidan su parte; ese día seremos una real democracia, cuando la gente vote por un candidato porque cree en él y no porque le dará un trabajo si gana; dejemos nosotros los electores de permitir que nos traten como mendigos.

Ser elegido en democracia no es un negocio y no tiene rentabilidad más que la satisfacción personal, porque más bien es un sacrificio, requiere de un horario a tiempo completo y de dedicación y servicio a tu pueblo. Asimismo, el aseguramiento en las elecciones requieren ganar la confianza de los electores y esto se reafirma con las acciones que como autoridad se hagan, es así como la rentabilidad de la política es la satisfacción de servir a los demás.

CESAR RIVAS PONCE

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